¡5 CONSEJOS PARA EVITAR RABIETAS EN LUGARES PÚBLICOS!

Un suceso que nos angustia a muchos adultos es que los peques expresen su desacuerdo con las normas y límites que les ponemos, pero aún nos preocupamos más si ese desacuerdo lo expresan en lugares públicos. “¡Qué bochorno!”, pensaréis muchos. En este post propongo 5 consejos para evitar rabietas en el supermercado, en el parque, en el médico o en cualquier lugar en el que no estamos solos.

 

1- Analiza el origen de las rabietas de tu peque

Normalmente, cuando un niño se enfada, su reacción la llamamos “rabieta”. En cambio, si un adulto se enfada de una manera más extrema, lo solemos etiquetar como ansiedad. Dejemos de poner etiquetas genéricas a los enfados de los peques, y pensemos en el origen de su malestar. La mayoría de las veces los gritos, lloros y patadas surgen por no ser capaces de expresar lo que necesitan y sienten en ese momento.

 

2- No pienses que el niño es malo y lo hace para fastidiar

Los niños no nacen con el gen malvado, y menos para fastidiar a los padres, profesores, abuelos… Cuando son pequeños, debemos tener en cuenta que expresan su disgusto o desacuerdo con las personas que tienen confianza, por eso no suelen comportarse así con otras personas. Para evitarlo, es importante que les enseñemos estrategias.

Otra posibilidad es que se enfade de esa forma siempre que vamos al parque, o a un lugar determinado, porque existe una asociación negativa. Es decir, que por su parte, y por la nuestra, de forma inconsciente asociamos ese espacio con una experiencia negativa previa. Tener repetidas discusiones en el mismo lugar hace difícil la visita tranquila en el futuro.

 

3- Ayuda a poner palabras a sus sentimientos

Los peques están creciendo y hay que enseñarles y acompañarles en muchos aprendizajes; uno de ellos es la expresión y comunicación de sus sentimientos. De nada nos sirve callarles cuando lloran o gritan, si no les enseñamos a poner palabras a esos movimientos y expresiones. Hay que armarse de mucha paciencia en esos momentos, y ser un buen modelo de comunicación. Si nosotros no les gritamos, ni les ponemos más nerviosos, será más fácil que nos respondan a preguntas como: “¿Qué necesitas? Si no me lo dices, no te entiendo. Cuando me digas lo que quieres decir, te podré entender y ayudar. No hace falta que grites, estoy cerca. Cuando te calmes, podemos hablar; aquí estaré para escucharte”.

 

4- Atiéndele cuando te necesite y puedas hacerlo

Culturalmente cada vez está más asentada la práctica de ignorar a los niños cuando se enfadan. Es importante que los momentos de ansiedad o desacuerdo puedan ser utilizados para enseñarles a comunicarse y mantener una conversación de lo que necesitan. De lo contrario, no aprenderán a hacerlo y únicamente se callarán por cansancio. De hecho, ignorar a los niños en lugares públicos hace que muchos padres se sientan observados por el resto de personas que se encuentran en ese lugar. Para evitarlo, lo mejor será bajar a la altura de sus ojos, hacerle las preguntas del anterior punto, y calmadamente expresar que no podemos hacer eso que queremos ahora. Es importante lograr que se calme a través de nuestro tono de voz y darle la alternativa de poder hacer eso en otro momento (cuanto más cerca esté ese momento, mejor, ya que evitamos que se frustre).

 

5- Utiliza el humor

Si podemos evitar que el peque nos acompañe siempre a hacer la compra o a ese lugar que se suele aburrir, y donde se enfada por no tener nada interesante que hacer, puede ser una medida. Pero no siempre debemos huir de una situación conflictiva. Así que la mejor estrategia para que los peques vayan contentos a los lugares donde se suelen enfadar, es manteniéndoles interesados en algo específico, además de haberles avisado con antelación. Implicarles en el proceso de compra a través de juegos, llevarnos el juguete preferido de casa, desviar su atención con cosas que les gusta, les ayudará a encontrar un interés en ese lugar. Porque, os recuerdo que cuando estamos en el super, los adultos tenemos la mente ocupada en la compra, pero, probar a ir al supermercado con algún amigo o familiar con el que no podéis apenas hablar porque está concentrado y vosotros no tenéis nada que comprar. ¿No os aburriríais?

 En definitiva, poniendo en marcha estos consejos y añadiendo los ingredientes clave del cariño, la comprensión y la paciencia, conseguiremos reducir las “rabietas” de los niños en los lugares públicos. Y si tenéis más dudas, os recomiendo que echéis un vistazo al muñeco de Fluff para superar estos problemillas: http://www.fluff.es/ff/content/10-gamberro Se llama Gamberro, y está acompañado de un eBook para que los adultos puedan poner en marcha los consejos a través del juego.

Antonia Lafoz – Psicóloga

 

Enlaces de interés:

– Fluff  www.fluff.es

– 10 pasos para no tener rabietas en un supermercado http://blog.fluff.es/2013/04/10-pasos-para-no-tener-rabietas-en-un.html

 

Categorías

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies